
Iniquidad
Yo derramo amor inagotable a mil generaciones, y perdono la iniquidad, la rebelión y el pecado.
Pero no absuelvo al culpable, sino que extiendo los pecados de los padres sobre sus hijos y sus nietos; toda la familia se ve afectada, hasta los hijos de la tercera y cuarta generación.
(Éxodo 34:7)
Significados.
Pecado: Errar el blanco - Fallar al objetivo
-
Es no alcanzar el estándar de Dios; fallar al propósito para el cual fuimos creados.
-
No necesariamente es algo escandaloso: puede ser desobedecer, hablar con orgullo, omitir hacer el bien, etc.
Transgresión: Cruzar deliberadamente una línea - Quebrantamiento a la ley de manera intencional
-
Es una rebelión consciente: saber que algo está mal, y hacerlo de todos modos.
-
Va más allá del error; implica una actitud desafiante hacia Dios.
Iniquidad: Torcedura moral - Perversidad o corrupción interior -
-
Es el estado más profundo del pecado. No solo se peca, sino que se justifica el pecado y se vive deformado internamente.
-
Refleja una naturaleza corrompida que solo puede ser transformada por Dios.
Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y aplastado por nuestros pecados. Fue golpeado para que nosotros estuviéramos en paz; fue azotado para que pudiéramos ser sanados.
(Isaías 53:5)
- "Herido por nuestras transgresiones": Cristo fue castigado por nuestras rebeliones conscientes.
- "Molido por nuestras iniquidades": Él sufrió el peso de nuestra corrupción interior.
- "El castigo de nuestra paz fue sobre Él": Él recibió lo que nosotros merecíamos, para que tengamos paz con Dios.
- "Por su llaga fuimos nosotros curados": Su sufrimiento trae sanidad, espiritual y muchas veces física.
Pues soy pecador de nacimiento, así es, desde el momento en que me concibió mi madre.
(Salmos 51:5)
Este versículo nos recuerda una verdad profunda: el problema del ser humano no es solo lo que hace, sino lo que es sin Dios. Desde el nacimiento, cargamos una naturaleza inclinada al pecado, que nos aleja del propósito divino.
Solo la gracia de Dios puede sanar lo que está torcido en nuestro interior. No importa cuán profunda sea nuestra falla, su misericordia es más grande que nuestra historia.
La obra de Jesús en mi, arranca toda iniquidad"
- Si mi condición espiritual no cambia. debo auto examinarme y mirar si hay condición negativa en mi, para hacer liberación de iniquidad.
- La iniquidad ser convierte en algo profundo, que a veces esta dormido, se despierta cuando estamos en la presencia de Dios.
- Si tengo la revelación y conciencia de la realidad, mi intención es orar sin cargarme.
- El que convence de pecado es el Espíritu Santo.
- En Cirsto tenemos redención, la formula es la fe.
Pero Cristo nos ha rescatado de la maldición dictada en la ley. Cuando fue colgado en la cruz, cargó sobre sí la maldición de nuestras fechorías. Pues está escrito: «Maldito todo el que es colgado en un madero.
(Gálatas 3:13)
Oración...
Señor Jesús,
reconozco que he pecado, he fallado, y necesito tu perdón.
Limpia mi corazón de toda maldad, transgresión e iniquidad.
Borra mi culpa y hazme nuevo(a) con tu sangre.
Renueva mi mente y enséñame a vivir en obediencia y santidad.
Declaro que soy libre por tu gracia y por tu sacrificio en la cruz.
En tu nombre, Jesús,
Amén.